mardi 24 janvier 2012

polític@s si o no?

Percibimos la perversidad del sistema pero algo se resiste a creer que estamos sol@s, sin protección, y nos agarramos a los políticos como el que se agarra a Dios. Existen? No existen? Existen y se manifiestan aquellos que el 30% de la población, un@s organizad@s, otr@s temeros@s y otr@s ingenu@s, ha votado, para escarnio y destrucción del resto de mortales.Que la perversión se haya convertido en espectáculo no debe dejarnos indiferentes, pues algo tenemos que ver en ello. El movimiento del 15M, en aquella fantástica primavera, aglutinó muchas fuerzas mostrándose abierta, ciudadana y expuesta, pero esa masa educada, solidaria, consciente y energética no quiere tomar el poder, y si no toma el poder, la otra masa busca otros asideros más o menos realistas. Porque esa otra masa quiere, que mientras vive, ama y sufre, la estructura social le acoja y le sostenga en un porcentage lo más justo posible, para tener sueños y poder realizar algunos y en su desinformación acostumbra a toparse con el discurso perverso. Ante la desestructuración del tejido social, vence el miedo y cuando vence el miedo la sociedad parece virar hacia la extrema derecha. Si los movimientos sociales no se traducen en cambios políticos corren el riesgo de instalar decepción e impotencia.
Cuando la izquierda, en aras de su sincera diversidad, se atomiza en multipartidos multiinútiles electoralmente, le hace precioso juego a la derecha monolítica y disciplinada. Si queremos que la sociedad no se desentienda, que no aumente su pasividad y aislamiento, necesitamos una opción política (de izquierdas, sino no diría nada), atrevida a la manera islandesa, que pida responsabilidades y recupere todo lo que estamos perdiendo en cascada ante la mafia institucionalizada. En el período crítico en el que vivimos, no organizar la izquierda en algo politicamente viable y atrevido, me recuerda a aquel suicidio colectivo ante la cruz, tan autodefinido de Monty Python en "La vida de Brian", como metáfora de los heroicismos inútiles.
Los movimientos sociales se han retirado a reflexionar, a crear mundos paralelos (de los que os iré dando cuenta por su gran utilidad) para usuari@s TIC (eso, l@s valientes que se han quedado y no han cogido ya las maletas hacia otros mundos).
Si no queremos acabar en los envoltorios de los caramelos, en el humor de Polonia, o en referencias históricas o bibliográficas a lo que fue aquello, hay que tomar el poder. Si se quiere para repartirlo, para hacerlo 2.0, o para lo que sea. Tahrir aportó mártires, ideólog@s, movilizador@s, pero no son ell@s los que ocupan el poder ahora. Con los salafistas pisando los talones a los Hermanos Musulmanes, podemos imaginar en lo que se convertirá su democracia: déjà vu.

No tenemos miedo, somos lúcid@s, hagamos los posibles para sacar de nuestros corazones ese modelo de mundo que tiene derecho a algo más que a quedarse en un precioso diseño. No seamos sólo arquitect@s, seamos también albañiles, si la herramienta se llama "política", usémosla con inteligencia. Tenemos cuatro años, para reflexionar, organizar, comprometernos y, mientrastanto, no desesperar. Pero sobre todo, unid@s.

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